Sobre Miniland

Hola, te cuento quién soy y qué hago:

Cómo nace Miniland

Mi nombre es Marina y desde que tengo recuerdo lo que me hace feliz siempre tiene que ver con crear con mis manos. Amo las historias con magia y fantasía y siempre tengo algo de nostalgia al recordar mi infancia.
Miniland nace después de darme cuenta que podía ver el mundo con ojos nuevos. Algo que creí perdido.
Mucho tiene que ver el hecho de haberme convertido en mamá. Ver a mi hija descubrir el mundo y conectarme con ella de una forma tan especial, hizo que me reencuentre con mi mini Marina.
Estudié Diseño gráfico y soy ilustradora, dos grandes pasiones que convergen en Miniland, un fuerte anhelo de aplicar mis ideas e ilustraciones a proyectos que integren diseño e imaginación, pequeños mundos de fantasía y magia, amor ternura y calidez, los mimos de mamá, la naturaleza, juegos que estimulan, historias con enseñanzas, el valor por lo manual. Crear recuerdos inolvidables que alguien pueda atesorar por siempre y algún día sentir nostalgia por ellos.

La propuesta

Creo muñecos de tela con corazón, 100% a mano con mucho detalle, amor y paciencia, bordados o pintados uno a uno. No son simples muñecos, estos tiene vida e historia... vienen de un mundo de fantasía y magia inspirados en mi propia infancia.
Son adorables y tiernos, suaves y cálidos, están listos para jugar y compartir aventuras.
Son una forma mas de dar amor a alguien muy especial y único. Estos pequeños tesoros crearán recuerdos inolvidables.

Además diseño y creo una línea de almohadones super divertidos y originales con ilustraciones propias que voy pensado de a colecciones sobre temas que me encantan, emocionan e inspiran. Cada almohadón tiene una ilustración diferente en cada cara, trabajo sobre las emociones, y como les conté mas arriba: los recuerdos de mi infancia, la naturaleza, la fantasía y sobre todo la magia.

Creo en el valor del oficio manual proyectado en un emprendimiento autogestivo y responsable, basado en la búsqueda de calidad y en el amor puesto en cada pieza para dar alegría a quien lo recibe, no importa la edad.

¡Bienvenidos!